Fan Fiction:
La creciente importancia de una forma de expresión singular
Introducción
Dean
Winchester: [Leyendo un foro en Internet, dedicado por las fans a él y
a su hermano] Hay chicas de Sam y chicas de Dean y… ¿qué es slash
fan?
Sam Winchester: Como en Sam/Dean... juntos.
Dean Winchester: [Asombrado] ¿Como juntos, juntos?
Sam Winchester: Sí.
Dean Winchester: [Alucinado] Saben que somos hermanos, ¿verdad?
Sam Winchester: Parece que no importa.
Dean Winchester: ¡Oh, vamos! Eso… eso es tan morboso...
De la serie “Sobrenatural” (Supernatural) Episodio 4x18 "The
Monster at The End of This Book"
El extracto de guión con el que presento este artículo es una prueba del
peso adquirido por la Fan Fiction y su creciente influencia en sus mundos
hermanos, en este caso, la serie televisiva “Sobrenatural”.
Aunque sólo sea por las egoístas razones de la sociedad de consumo, la
fan fiction merece, y muchos ya se la prestan, enorme atención, pues constituye
el medio más sencillo, barato, inmediato y fiable para estudiar el mercado,
con que escritores, guionistas, editores, productores y creadores de todo
tipo han contado jamás.
A lo largo de estos párrafos pretendo hacer una breve presentación de
lo que significa el término fanfiction, quién, cómo y porqué se escribe,
dedicándole especial atención a la que es la temática predilecta de autoras
y lectores: el slash. Con esto, por un lado quisiera contribuir al conocimiento
de este mundo para los que son ajenos a él, por otro lado facilitar a
sus nuevas escritoras algunos datos que las eviten perderse entre los
complicados acrónimos ingleses y les aclaren los estándares relativos
a la presentación de los relatos, y por último, proporcionar a los lectores
una ayuda para descifrar los significados de tantos términos que se da
por hecho que conocen.
Para poner en claro todo esto daré algunas explicaciones basadas fundamentalmente
en mis propios conocimientos y opiniones sobre la materia, intercalando
alguna síntesis de muchas lecturas, ejemplos prácticos y un glosario de
términos. He de aclarar, que, pese a mi interés en el tema, jamás he escrito
fan fiction y apenas he hojeado por encima unos cuantos relatos, por lo
que mis comentarios relativos a la temática no van a ser tan detallados
como quisiera.
La fan fiction de determinados Fandoms, especialmente cuando se trata
de slash, contiene infinitas referencias explicitas a todo tipo de prácticas
sexuales, incluyendo formas de sexo no consentido. En un mundo sin censuras,
capital arriesgado, ni miedo a la vergüenza pública, podemos escudriñar
en los deseos auténticos de las mujeres y descubrir que la verdad sobre
sus pasiones va muy en contra de los mitos creados por una sociedad represiva.
Si alguien se asusta de esto en lugar de considerarlo una ventaja y exclamar
un ¡por fin!, no debería seguir leyendo.
Lo Básico: Qué es la Fan Fiction
Fan Fiction o fanfiction, es una expresión derivada del inglés, pero
de uso internacional, para referirse al conjunto de relatos escritos por
personas sin ánimo de lucro, por placer, utilizando el universo (personajes,
tiempo, escenario, relaciones interpersonales…) creado por autores profesionales
y difundido por medio del cine, la televisión o las publicaciones impresas,
libros, comics… “Ella escribe Fan fiction”, “He encontrado un archivo
de fanfiction”. Hablando de relatos individuales y concretos usamos los
términos fanfic o simplemente fic: “Me ha encantado tu último fic”. En
español deberían utilizarse en femenino, ya que se refieren a La ficción,
pero en la práctica no se hace así.
El termino Fandom abarca a los fans de un culto concreto, sus actividades
y todo lo relacionado con aquello de lo que son fans. El fandom de Buffy
Cazavampiros, el fandom de Star Wars, por ejemplo.
Breve Historia de la Fan Fiction
La creación de relatos basados en obras de ficción escritas por otros
autores por parte de sus admiradores no es un fenómeno reciente. Desde
Homero hasta Lewis Carroll pasando por Cervantes grandes autores de todos
los tiempos han conocido revisiones de sus historias escritas por apasionados
de ésta. En muchas ocasiones estos relatos repercutieron en la difusión
y popularidad de la obra original. Por ejemplo, durante los siglos XIX
y XX proliferaron los relatos basados en Alicia en el País de las
Maravillas, de Lewis Carroll, contribuyendo en gran manera a su éxito.
Hasta la aparición de Internet, los fanzines –publicaciones de impresión
barata– eran el medio en que se difundían los fanfics, ya abundantes,
derivados sobre todo de los comics, el cine y la televisión (Star Trek,
Star Wars, Starky y Hutch…). Pero ha sido la aparición del fantástico
vehículo de comunicación, Internet, lo que ha lanzando a la visibilidad
y el éxito multitudinario la creación y lectura de fanfiction.
Porqué se escribe Fan Fiction
El apasionamiento ejercido por una idea, una obra, un mundo, unos personajes
creados originalmente por otra persona es lo que mueve a las autoras a
escribir y a los lectores a leer.
Uno de los mayores misterios del ser humano es su pasmosa facilidad para
vivir la ficción. Si se le ofrece el entorno adecuado, el mundo de fantasía
adecuado, el cerebro de muchas personas se traslada a la historia de tal
forma que es capaz de sentir emociones que, no sólo difieren poco de las
de su vida real, sino que son capaces de sobrepasarlas en intensidad.
Ello es debido a que su estancia en el reino de fantasía es una fuente
de continuo placer, un placer absolutamente real, de tal forma que la
persona llega a sentir dependencia de esa fuente de placer y una tremenda
ansiedad entre dosis y dosis –episodios de una serie televisiva, continuaciones
de una novela–, llegando a la obsesión y el dolor psíquico cuando se sabe
finalizada para siempre o el desenlace no satisface sus deseos.
Al igual que en los experimentos realizados con ratas, capaces de morir
de hambre antes que dejar de pulsar el botón que provoca el estímulo del
placer en sus cerebros, el fan enganchado antepone la visión de las cinco
temporadas de una serie en el tiempo record de una semana a cualquier
otra actividad de su vida. Entre dosis y dosis se buscan medios de soportar
el mono: la charla con amigos afines, si se tiene la suerte de conocerlos,
o en foros de Internet, donde nunca falta alguien que comparta la afición;
la lectura de relatos sobre el fandom amado creado por otros fans; las
fantasías mentales, y, cuando se tiene creatividad, la puesta por escrito
de éstas fantasías para ser compartidas por el grupo de fans. Llegados
aquí, en algunas de estas personas se produce un segundo tipo de dependencia:
si sus relatos son buenos pronto cuentan con su pequeño grupo de fans
propios, el ego crece y se hace adicto a las alabanzas de los lectores,
obligándoles a una producción continua durante años.
Como vemos, el fenómeno es tan sencillo como complejo, tan placentero
como lleno de riesgos.
Sobre qué se escribe
Ley y Orden, Star Trek, Expediente X, Xena, Star
Wars, Buffy Cazavampiros, Sobrenatural, son algunas de las
series televisivas de las que más fan fiction se produce, contándose por
decenas de miles en los tres últimos ejemplos, haciéndonos notar que,
aunque no exclusivamente, los campos de la ciencia ficción y el terror
parecen especialmente bien abonados para este ¿género literario? que escapa
a la leyes de la economía capitalista, y a algunas otras. La misma observación
puede hacerse si nos fijamos en los listados de relatos basados en libros,
los cuales, aún mostrando cifras muy inferiores a los de la cultura visual,
siguen siendo notables si buscamos temas de terror, ciencia ficción, fantasía
y novela negra.
Si bien los temas ya comentados sin duda se llevan la palma en cuanto
a producción de relatos, no son, ni mucho menos, los únicos. En mayor
o menor medida existen fics sobre casi todo: sobre la Biblia, sobre los
santos, sobre programas infantiles, sobre famosos de la vida de la vida
real, políticos, actores…
Dónde se publica
El autor de fanfiction publica sus obras en su blog o sitio personal,
pero también, con el objetivo de lograr la mayor difusión posible, en
foros afines a la temática del relato (al fandom), páginas de amigos,
y en todos los sitios-biblioteca cuya misión sea archivar enormes cantidades
de fics, como el popularísimo fanfiction.net.
La mayoría de los autores que
publican en blogs personales se ha ido concentrado en sitios web concretos
que les han facilitado la creación de comunidades donde pueden conocerse
más de cerca, intercambiar relatos, comentarios, fotografías…, en resumen,
cualquier cosa que aliente la llama de su pasión. Algunas de estas comunidades
han ido pereciendo con el tiempo, sustituidas por otras, mientras que
otras aún continúan florecientes pese a los altibajos causados por los
problemas legales derivados de los derechos de autor o de la propia temática
de algunos fics, que en ocasiones obligaron a la censura de usuarios,
causando protestas y fugas de estos hacia otros sitios web (Por ejemplo,
los relatos presentando a Harry Potter en situaciones sexuales, al ser
menor de edad, están prohibidos). Livejournal,
sitio de aspecto sencillo que ha evolucionado poco técnicamente desde
sus inicios, sobrevive sin embargo gracias a su inmensa y ya antigua y
bien establecida colonia de escritores y lectores de fics.
Cómo se escribe
Cualquiera que piense que este tipo de relatos se escribe sin orden ni
concierto, en un momento de extravagancia creativa de un devorador de
teleseries aburrido que luego la sube a su blog de cualquier manera, se
equivoca. El mundo de la fan fiction ha desarrollado sus propios estándares,
argot y una compleja y rica nomenclatura cuyo objetivo es la perfecta
clasificación de los escritos. Naturalmente, nada se censura, y junto
a novelas de centenares de páginas correctamente escritas y puede que
con valor literario se hallan drabbles (relatos muy cortos) sin argumento
(con la divertida denominación PWP, “Plot, what plot?”= “Argumento, ¿qué
argumento?”) que presentan únicamente un rápido desfogue sexual de los
personajes. La clasificación de la que hablo permite saber al lector de
antemano con qué se va a encontrar, de forma mucho más perfecta que una
biblioteca al uso o las contraportadas de cualquier libro.
Cómo se presenta al lector
un fanfic
¿Cómo presentan los autores estos trabajos a sus lectores para hacerlos
inteligibles, encontrables y atractivos? Mediante una imprescindible,
clara y detallada cabecera al inicio del relato.
Imaginemos que yo hubiera escrito un fic en el que mezclase dos de mis
series y personajes favoritos (es decir, en lenguaje de fanfic, un crossover).
Lo presentaría de esta manera:
Título: No Estamos Solos –
Capítulo 1
Autor: Slashfan
Parejas: Jack/Ianto, Dean/Sam
Personajes: Jack e Ianto de Torchwood, Dean y Sam de
Sobrenatural, y varios OC´s.
Rating: MA (18+)
Palabras: 2.037
Tipo: Crossover Torchwood/Sobrenatural. Slash. OT4. AU.
Self Insertation.
Disclaimer: No poseo
a ninguno de los personajes (ya quisiera), Jack e Ianto pertenecen a la
productora XXX y Dean y Sam a ZZZZ. No persigo lucro al difundir este
relato. Por favor, no me demanden; sólo soy una pobre trabajadora que
se gasta todo su dinero en DVD´s, libros, revistas y muñequitos coleccionables
de vuestras series .
Resumen: Jack e Ianto
han detectado una anomalía en el Cañón del Colorado y se trasladan allí,
utilizando el aparato de pulsera teletransportador de Jack, para impedir
la posible entrada de alienígenas. Por su parte, Dean y Sam, alertados
por extraños sucesos, han acudido allí también. Cuando los hermanos cazadores
de demonios ven aparecer súbitamente a los cazadores de alienígenas, como
surgidos de la nada, se lanzan contra ellos en una encarnizada lucha cuerpo
a cuerpo… pero, de repente…
Spoilers: De la primera
temporada de Sobrenatural, capítulo 13 en adelante. Avisos:
Muerte de un personaje no principal.
Explicación de esta
cabecera
Parejas: En
original inglés, Pairing, significa más bien “emparejando”. Es decir,
que de las muchas parejas que podrían surgir de la historia original la
autora ha escogido emparejar a X/Y.
Rating: Como recomendación
de lectura se utilizan los mismos sistemas de clasificación que en el
cine. Al diferir entre países, coexisten varios (ver glosario). Suelen
incluirlo siempre.
Tipo: Aquí se explican,
mediante intrincadas siglas y acrónimos ingleses, algunas de las características
del relato. A veces simplemente se informa de que el relato responde a
un arquetipo propio de la slash fan fiction, como ése en el que uno de
los protagonistas consuela al otro tras haber sufrido un grave daño físico
o moral, situación que se señala como H/C, es decir: Hurt/Confort. Las
tramas que causan angustia se nombran como “Angst”, por el contrario,
los relatos tranquilos y agradables son WAFF. También se informa al lector
de si el relato responde a los canones del fandom o contiene originalidades
o personajes inventados por el autor, y si eso ocurre, de qué clase son,
así como, en el caso de que se mezclen varios fandoms, cuáles son. Para
una lista completa de posibilidades visita el glosario.
Disclaimer: Las autoras
lo consideran de inclusión imprescindible. Supone un intento de exención
de responsabilidades frene a demandas por derechos de copyright. Una aclaración
de que los personajes sobre los que escriben pertenecen legalmente a otra
persona y se utilizan sin ánimo de lucro. En la mayoría de los países
que son objeto de fandom las ideas están protegidas, no sólo las obras,
por lo que, aunque no está de más poner este descargo, en el caso de una
batalla legal no serviría para nada.
Avisos: Violencia, lenguaje
obsceno y relaciones sexuales se mencionan aquí siempre que no sean habituales
en el fandom. Relaciones sexuales no consentidas, muerte de un personaje,
advertencia de spoilers (spoiler=comentario que podría estropear la sorpresa
a quienes aún no hayan visto la película, leído el libro, etc.) y cualquier
otra cosa que la autora considere importante que se sepa. En general,
lo que se sale de los estándares habituales del fandom debe ser advertido.
¿Qué significan todas esas siglas y nombres raros y cómo doto
con ellos a mis fanfics y a los mensajes que escribo en los foros de mi
fandom de esa emocionante aura de secretismo y misterio que “los otros”
jamás serán capaces de descifrar?
Es sencillo si cuentas con este glosario.
¿Qué opinan los autores de las obras originales?
Hay de todo: Anne Rice es legendaria por perseguir legalmente a sus fans
escritores de ficción basada en sus libros, hasta el punto de que obligó
a retirar todo el material contenido en fanfiction.net. Sin embargo, J.K
Rowling alienta a los escritores y dice sentirse halagada por la atención.
Otros no se declaran públicamente a favor o en contra, en especial los
guionistas, aunque investigan y se divierten, sobre todo con el slash.
Ahondando más: Slash Fan Fiction
De todas las formas alternativas de escritura difundidas tras el advenimiento
de Internet, una de las más interesantes es la slash fan fiction: relatos
escritos por mujeres (en torno a un 83% de prolíficas autoras) y dirigidos
a otras mujeres, donde se narran las relaciones, vivencias, escenas románticas
y prácticas sexuales de parejas masculinas.
El slash florece en cualquier fandom, incluso en los más insólitos: Star
Treck –relaciones homosexuales ¡interespecies!–, Harry Potter…
Como son pocas las series y películas con protagonistas homosexuales
(Queer as Folk, una de las escasísimas excepciones, ha originado un importante
número de relatos y hecho nacer toda una nueva generación de amantes del
slash) en este tipo de fan fiction las autoras cambian la orientación
sexual de los personajes con respecto al canon del fandom al que pertenezcan.
Es decir, a pesar de que los hermanos Winchester son claramente heterosexuales
en la serie “Sobrenatural” se trata de uno de los fandoms con
mayor producción de slash, hecho, como comentaba al encabezar el artículo,
que no ha pasado desapercibido a sus creadores.
Es preciso señalar que no todo el público perteneciente al fandom en
el que crezca la slash fan fiction –prácticamente en todos– encaja bien
el retrato de los personajes como homosexuales. El argumento más doloroso
que esgrimen estos fans en contra del retrato gay, se refiere a la falta
de respeto que supone, tanto para los personajes originales como para
los actores que los encarnan, el ser descritos como homosexuales. Éste
argumento revela el hondamente arraigado pánico a lo homosexual que prevalece
en nuestro tiempo.
Influencia de la Fan Fiction: Sobrenatural
Hoy en día es frecuente que algunos guionistas se vean obligados a firmar
una cláusula en sus contratos por la que se comprometen a no leer fanfiction;
sucede a los guionistas de Torchwood, por ejemplo. La razón no es sólo
el evitar influencias que les aparten del guión original, sino también
posibles problemas legales –¿qué pasa si un autor de fanfics les demanda
por usar sus ideas?– En contrapartida, otros equipos de producción estudian
los deseos de las fans y ajustan los guiones como convenga para conseguir
más audiencia, hasta ahora, por suerte, siempre con la idea en mente de
no sacrificar la creatividad del autor.
No hay que pensar que esto suponga un servilismo inadmisible para un
creador, ya que la atención a los comentarios del público puede derivar
en fantásticas mejoras del argumento original. Por ejemplo, el argumento
de “Sobrenatural” es radicalmente distinto, y radicalmente mejor,
entre la primera y las siguientes temporadas. Lo
que había sido planteado como una historia basada en prototipos anteriores,
de capítulos casi independientes unos de otros en los que los hermanos
luchan y vencen al ente maligno que protagoniza el episodio mientras recorren
el país en busca de un padre que nunca aparece, se transforma y enriquece
al observar el creador que no es esa lucha, sino la relación entre los
propios hermanos, sus emociones, sus temores, su confusión, sus deseos
y esperanzas, y sobre todo, el inmenso cariño que se tienen, lo que mantiene
al público pegado al asiento, pese a que era poco lo que se le había regalado
de estos ingredientes. A partir de este descubrimiento la línea argumental
se centra en la sublimación de este amor –fraternal, pero desmesurado–,
una clase de amor utópico, puro y perfecto en el que cualquiera de los
hermanos es capaz de morir y vender su alma con tal de salvar al otro.
No es difícil que la audiencia se enganche a esa clase de sentimientos,
que emocionan aún más por el hecho de que se nos ha acostumbrado a encontrarlos
únicamente en las relaciones románticas. Circunstancia que sin duda favorece
la ingente cantidad de slash fan fiction relativa a la serie.
El hecho de que los hermanos Winchester sean justo eso, hermanos, es
una pega, a la hora de emparejarlos románticamente, que muchas de las
fans obvian de manera admirable, no así su creador, Eric kripke, quien
en varios capítulos les ha lanzado sutiles indirectas, presentando a los
hermanos frente a personas que los confundían con gays, para que pudieran
mostrar claramente su negación, ratificada después, estando juntos y a
solas: “Lo que más me inquieta es que nos hayan confundido con gays, ¿por
qué?”. En otro episodio, uno de los hermanos, tras sorprender al otro
en un escarceo amoroso, dice: “Acabo de ver algo tuyo que preferiría no
haber visto jamás”. La insistencia en la heterosexualidad de los personajes
por parte de Kripke no viene del rechazo ante la homosexualización de
sus personajes, sino de la ruptura del fortísimo tabú del incesto por
parte del slash, demasiado fuerte como para no mostrarse públicamente
en contra.
La traca final –hasta la fecha– por parte de Kripke, llegó en el capítulo
18 de la cuarta temporada. Los hermanos descubren que alguien está escribiendo
libros basados en sus aventuras y que existe un foro de fans dedicado
a ellos mismos. En una escena relajada y divertida, sin horror ni tensión
pero sí asombro, el hermano mayor encuentra la palabra slash en el foro
y no sabe lo que significa. Cuando el pequeño se lo explica, exclama:
“¡Pero saben que somos hermanos!, ¿no?” “Parece que no importa“ “¡Oh,
vamos! Eso… eso es tan morboso...”
Las fans, quienes, por otro lado, adoran a Kripke, se deleitaron con
esta escena y la consideraron un homenaje a ellas.
Pese a lo dicho, la serie parece ofrecer una de cal y otra de arena para
excitar la imaginación de las fans, y, por decirlo breve y metafóricamente,
cuando un hermano entra por la puerta, la chica del otro sale por la ventana.
Las fans, como señalé, se abstraen del detalle del incesto sin ningún
problema (de hecho, las hay que escriben incluso sobre relaciones entre
ambos o uno de los hermanos y su propio padre) e inventan las condiciones
necesarias para que sus protagonistas logren romper el tabú, o simplemente
les lanzan un hechizo que les haga olvidar que son hermanos. En general,
el fandom de Sobrenatural es pro Wincest –Acrónimo inventado
por las fans que proviene del apellido de los hermanos, Winchester, y
describe su relación incestuosa (Winchester - Incest)–.
A algunas fans les da lo mismo por dónde vaya la imaginación de otras,
aunque no participen de la fantasía, mientras que a otras les parece repugnante
e incomprensible.
¿Y, si los personajes no son originalmente gays, de qué manga
se lo sacan?
Las escritoras dejan crecer su imaginación basándose en lazos que existen
en el fandom original, a los que encuentran un subtexto erótico. No es
difícil hacerlo. La amistad masculina, que en la ficción se nos suele
presentar tradicionalmente, y sobre todo en las obras objeto de fandom,
como perfecta, colmada de lealtad y nobleza, que florece en medio de tantas
situaciones de riesgo, de entrega al otro, de contacto, de intimidad,
ofrece campo abonado para leer entre líneas.
¿Qué significa RPS?
Son las siglas de “Real People Slash”, es decir, slash fan fiction sobre
personas reales. Generalmente, sobre los actores que dan vida a las parejas
favoritas del fandom. En este tipo de relato los actores se descubren
enamorados de su compañero de reparto y ocurren sucesos románticos entre
ellos. Aunque es una fantasía común entre las fans, no está tan bien visto
como el slash entre personajes de fantasía.
¿De qué van los argumentos del slash?
El argumento prototipo de una historia slash, según Henry Jenkins, “incluye
una serie de movimientos, desde una inicial amistad, pasando por una crisis
de comunicación que amenaza con romper los lazos entre los protagonistas,
hasta su reconciliación por medio de la intimidad sexual”. Este prototipo
es parte de decenas de películas, libros y series y de la vida misma,
y aunque en todos ellos funciona estupendamente, por suerte para los fandoms,
muchas autoras pueden ir más allá y ofrecer tramas bastante más complejas.
Dentro de la categoría caben argumentos del tipo “30 años después” donde
se nos muestra a los personajes ya mayores en su feliz entorno familiar
con hijos y nietos, hasta los PWP, un aquí te pillo aquí te mato sexual
que, pese a todo, en mi opinión difiere tan sustancialmente del concepto
clásico de pornografía que no debería definírselos así.
Cuando juzgamos cualquier fanfic hemos de tener en cuenta que el lector
conoce íntimamente a los personajes del fandom, por lo que el autor no
necesita extenderse en presentaciones ni explicar que en el trasfondo
de aquella rápida escena de cama está el profundo amor que se tienen y
las mil y una adversidades que han vivido juntos. Erotismo gráfico, sí,
pornografía al uso masculino, no. Considerando que las definiciones de
erotismo y pornografía han sido decididas por hombres, quizá convendría
replantearse lo que a primera vista parece obvio. ¿Pornografía con amor,
como dice la novelista Joanna Russ? Se me antoja que es seguir viendo
el mundo desde el prisma masculino.
Un fanfic puede constar del número de páginas que la autora desee, puede
dividirlo en capítulos, si es largo o lo va publicando día a día, pero
también puede no exceder unos pocos párrafos.
Los hay que simplemente reproducen lo visto en la serie, narrado desde
el punto de vista de uno o todos los protagonistas, como medio para hacer
una comparativa de sus mundos internos. Los hay que inventan tramas creativas,
originales y complejas. Los hay muy bien escritos, los hay mediocres.
Los hay completamente serviles al fandom original. Esto suele ser lo preferido
por lectores y escritores en sus inicios, pero más adelante pueden querer
añadir personajes propios y alterar drásticamente los elementos del canon.
En cualquier caso, la escritura de fan fiction supone un excelente medio
para la práctica y mejora literaria. Las autoras más entregadas ofrecen
sus obras a Beta-readers, personas encargadas de buscar errores de cualquier
género que puedan ser subsanados antes de la publicación. Llegada ésta,
solicitan todo tipo de comentarios que las ayuden a mejorar su técnica.
Se lo toman en serio.
¿Y en casa que les dicen?
A la mayoría, nada, porque no han “salido del armario”. La escritura
de slash es una actividad que podría ser vista por los familiares y amigos
como una afición que requiere tratamiento médico.
La mayoría de las personas habitan sin problemas al abrigo de la cultura
heterosexual dominante, la cual niega la sexualidad activa a las mujeres
y la normalidad de los homosexuales. ¿Cómo pueden reaccionar ante esta
transgresiva forma de escritura, que engloba ambas cuestiones de forma
libertina?
¿Y la gente qué opina?
Coexisten las lógicas reacciones de asombro y diversión, con aquellos
que tachan a creadores y público de pervertidos sin vida propia, de escapistas
que no encajan en la sociedad, que, debido a ello, suponen una amenaza
para ésta –es decir, para el orden heterosexual. Es cierto que suponen
una posibilidad de cambio, porque las escritoras de slash y sus lectoras
no son un montón de teleadictas que necesitan “una vida”, sino consumidoras
críticas con una buena formación cultural que escogen su propio ocio,
que en sus escritos cuestionan las nociones esenciales de los sexos y
la sexualidad, deconstruyendo las principales bases de la hegemonía heterosexual.
Así se explica el que no sólo el aspecto tan sexualmente explícito del
slash, sino también el hecho de que las relaciones tengan lugar siempre
y exclusivamente entre hombres, traiga de cabeza a Freudianos y Lacanianos:
femenino versus masculino, las mil y una teorías del falo por aquí, el
falo por allá, ignorancia contra conocimiento, dicotomía va, dicotomía
viene, el género dominante, la sociedad homosocial versus… Teorías basadas
en teorías anteriores escritas por teóricos que no sienten la menor empatía
por los sujetos de estudio, por lo que es imposible que puedan llegar
a imaginar, ni lejanamente, lo que les motiva.
Frente a las escenas heterosexuales, en las homosexuales obtenemos una
mayor gratificación visual al poder contemplar a dos hombres atractivos
sin la molestia de una mujer, a la par que mayor gratificación psicológica
al verse la masculinidad que admiramos potenciada por dos. ¿No es una
buena teoría?
El slash es doblemente transgresor. Por un lado porque la mujer, tras
escapar de la opresión en la que se la ha mantenido durante siglos, se
transforma en sujeto actante que manifiesta en masa deseos sexuales propios,
violando así el arraigado mito de su pasividad frente al sexo, por otro
lado, porque utiliza para ello el otro tema que también durante siglos
se ha querido ocultar y mantener en secreto: la homosexualidad masculina.
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