Mientras estaba escribiendo Los Hijos del Ángel tenía la idea de incorporar en el libro electrónico algunas fotos que estaba recolectando, alusivas a las personas y lugares citados en ciertas escenas. Finalmente me decanté por no hacerlo ya que el aumento de tamaño del fichero hubiera encarecido considerablemente el precio final para los usuarios del Kindle, y además porque la utilidad era dudosa y la calidad de la imagen en los distintintos lectores y formatos electrónicos iba a ser casi impredecible. No obstante, me he quedado con ganas de compartir algunas cosas y las voy a ir poniendo en esta entrada y, probablemente, en otra subiré algunos libros, cuna del esoterismo y / o del pensamiento nazi.
No voy a hacer comentarios que puedan dar pistas de los acontecimientos de la novela. Todo esto es más bien para quien la haya leído y quiera saber algo más.
En primer lugar, las fotos relativas al diario de Amber, porque pueden ser las más interesantes para los lectores en general y causarles bastante sorpresa.
Mis favoritas. Bebés siendo bautizados por el rito nazi, tanto en dependencias oficiales (creo que en el castillo de Wewelsburg, pero no puedo asegurarlo) como en el cálido hogar. La finalidad del ritual está correctamente descrita en la novela.

El ritual. Durante el bautismo, además de consagrarse al niño a las creencias nazis, se le imponía un nombre. Observa las plantas y la llama, como símbolo del reencuentro con la antigua religión germana, a cuyos ritos, desplazados por los de "la biblia judia", se ansiaba volver, y el retrato de Hitler.

Un bebé, con un padre de menor importancia para el Reich, celebrando el bautismo en casa. Los recursos son más modestos pero no faltan la simbología ni la alegría.
Vamos ahora con unas imágenes de Lebensborn, la organización dedicada al cuidado y fomento de bebés de importancia para la raza (es decir, arios y sanos).
En esta portada del periódico La Vanguardia podemos ver a Himmler soportando pacientemente el desfile de bienvenida a España, y otros honores, mientras arde en deseos de que le dejen en paz para poder emprender la búsqueda del Santo Grial en el monasterio de Montserrat, que es para lo que ha venido.
Hitler junto a niños que, por su actitud hacia ellos, puede asegurarse que son arios de pura cepa.
Como Amber sabe muy bien, era todo bondades, este hombre.
El castillo de Wewelsburg en la actualidad.

Donde se aprecia la forma triangular, o de punta de lanza, del castillo de Wewelsburg. Bajo la torre se halla la cripta.
Ahora imágenes de lugares visitados por los protagonistas.
Para el hotel con aspecto de poblado nabateo, junto al Mar Muerto, rescaté mis recuerdos del hotel Movenpick.
Monte Nebo. La explanada donde se produce el encuentro.
Para la asombrosa casa de Lanzarote me inspiré en la construída para sí mismo por el increíble César Manrique, hoy dedicada a la fundación que lleva su nombre.
Se me quedan en el tintero montones de ideas que contar, pero al menos sé que algunas de estas fotos habrán sorprendido a más de uno.































Fabuloso, las imágenes nos dan una idea más tangible de las perfectas descripciones que hay en la novela, cada una de ellas transporta al lector.