La saga Twiligth NO es literatura gótica.

Útimamente proliferan por la red -cada vez más, porque el error se difunde- comentarios en los que se dictamina sin asomo de duda que la saga Twiligth (Crepúsculo y demás novelas de esa joven de EEUU)  ha propiciado el resurgimiento de la novela gótica, o simplemente se la incluye dentro de listas de novelas góticas.

Ya hablé aquí mismo largo y tendido sobre la literatura gótica, y de ese texto cualquiera interesado puede deducir fácilmente las razones por las que los devaneos amorosos de un vampiro con menor profundidad psicológica que un calamar, por muy pálido que luzca, no tienen nada de gótico.

Ni todo terror es gótico ni todo gótico es terror. La clave está en el fondo y forma de la novela.

Crepúsculo No es novela gótica; Drácula, que también presenta los devaneos amorosos de un vampiro, pero de forma muy distinta, SÍ es novela gótica.